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¿Cómo puedo proteger mi empresa ante posibles impagos?

La crisis del coronavirus ha incrementado el riesgo de morosidad de las empresas. ¿Qué puedes hacer para afrontar posibles contratiempos?

Miquel Moretó

La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) publica regularmente su Barómetro sobre Morosidad. En el de noviembre de 2020 han participado más de 1000 empresas, que respondieron a una batería de preguntas coincidiendo con la segunda ola de la pandemia. Este boletín se publica trimestralmente con el objetivo de ofrecer datos sobre el comportamiento de pago entre las pymes.

A raíz de la crisis del coronavirus, el periodo medio de pago supera los 87 días, frente a los 60 días que establece la ley. Se trata de la cifra más alta desde el año 2011, y se prevé una tendencia ascendente a causa de la crisis sanitaria. Por lo que respecta a la morosidad en las administraciones autonómicas, Cataluña es la comunidad con peores resultados, con un plazo medio de pago de 52 días.

Sin embargo, no todo son malas noticias. Aunque la crisis provocada por la COVID-19 está sumiendo a las empresas en un escenario de incerteza e inseguridades, el Banco de España vaticina una recuperación rápida cuando finalice la pandemia.

La morosidad depende del sector: también hay optimismo

Por otro lado, la morosidad no afecta a todos los negocios por igual. De hecho, casi la mitad de los encuestados (un nada desdeñable 43,26%) no cree que su empresa vaya a sufrir un incremento de la morosidad por parte de sus clientes privados, un dato notablemente positivo. Además, el 63,72% no está sufriendo ni prevé sufrir un incremento de la morosidad por parte de las administraciones públicas.

De entre los encuestados que están sufriendo o creen que sufrirán un incremento de la morosidad por parte de sus clientes, más del 70% estima que la cifra que podría estar afectada supondrá menos del 10% de las ventas anuales. Las obligaciones de pago que más preocupan son los sueldos y los impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social. En todo caso, es recomendable que, ante un escenario semejante, el empresario se blinde con una serie de acciones para que la pérdida de ingresos le suponga la menor afectación posible en su negocio.

Fuente: CEPYME

Es positivo que las empresas y los autónomos estén tomando medidas, debido a una elevada concienciación. Ya habíamos recomendado anteriormente qué acciones pueden realizar las empresas, y vemos según el barómetro que efectivamente éstas actúan: las medidas más utilizadas siguen siendo los ERTE, seguidos del teletrabajo, la reducción de la jornada y la reducción de la actividad. Un 35,44% de los encuestados está preocupado por los préstamos financieros a los que deberá hacer frente, y un 19,72% cree que deberá refinanciar su deuda.

Recomendaciones para minimizar riesgos

Las grandes compañías acostumbran a diversificar riesgos y disponen de más recursos, pero las pymes están más desprotegidas ante los impagos, lo que les supone todo un desafío financiero.

Es mejor prevenir que curar, también en el caso de las empresas. Protégete ante los posibles riesgos financieros derivados de un indeseado impago, teniendo en cuenta que hay una serie de productos que puedes negociar, pese a las restricciones impuestas en diversas regiones:

  1. Los seguros de crédito son una opción muy interesante para asegurar una cobertura financiera: te informan sobre el cliente y te protegen con una serie de mecanismos de recobro e indemnizaciones para recuperar el crédito perdido.
  2. Es importante conocer el riesgo que asumes cuando firmas un contrato con un cliente, sobre todo cuando el importe es elevado. Puedes contratar un informe de riesgo y solvencia para constatar que tu cliente no pertenece a un registro de morosos. Si se trata de una administración pública, asegúrate de conocer los plazos de pago y de planificarte bien en consecuencia. Cobrar una parte del importe inicialmente (por ejemplo, con la aceptación del presupuesto) te asegura un riesgo de pérdida menor.
  3. No obstante, siempre es aconsejable disponer de un buen asesor financiero que estudie nuestro caso particular y nos proponga acciones específicas para proteger nuestra empresa de posibles impagos. Conseguir financiación es clave para blindarse ante este problema y minimizar el riesgo. Es esencial tener una liquidez reforzada para poder aguantar en épocas más flojas.
  4. Una póliza de crédito nos proporcionará liquidez puntual en momentos de tensión financiera, por lo que puede ser una buena solución para afrontar pagos de impuestos o de proveedores si todavía estamos a la espera de que el cliente nos pague a nosotros. Otra solución es pedir un crédito ICO, que también nos servirá para disponer de la liquidez que necesitamos.

En finanZio analizamos tus riesgos financieros, te orientamos y te ofrecemos soluciones personalizadas para que la morosidad de tus clientes deje de estar entre tus preocupaciones. Somos un equipo de economistas y profesionales con gran experiencia en conseguir financiación para pymes y grandes autónomos. Contacta con nosotros para saber más.

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