Contacta

¿Es mejor tipo fijo o variable para nuestra hipoteca?

Miquel Moretó

Esta es la eterna pregunta al contratar una hipoteca: muchos bancos nos ofrecen un tipo de interés variable y otro llamado fijo pero, ¿cuál es la mejor opción?

Este tipo fijo suele ser algo superior, y no variará durante toda la vida de una hipoteca, y que normalmente es un plazo largo, de entre 10 y 30 años.

Si el tipo fijo es superior inicialmente al variable, nos costará decidirnos por el fijo, porque pensaremos que estamos pagando de más, pero debemos pensar en todos esos años que hay por delante para pagar las cuotas de esa hipoteca.

En los primeros años dos mil coincidieron varios fenómenos que crearon gran incertidumbre, inseguridad y problemas familiares, motivados por fluctuaciones inesperadas por todos:

  1. Por un lado, la hipoteca multidivisa, en el que se ofrecía realizar una hipoteca en moneda extranjera, pagando la cuota en euros. A final de cada mes, se aplicaba el tipo de cambio pertinente y salía la cantidad de euros a pagar. Podemos decir que fue una lotería, ya que cuando el tipo de cambio favorecía se pagaba muy poco y todos estábamos contentos, pero cuando hubo la gran devaluación del yen (y muchas hipotecas multidivisa usaban esta moneda), las cuotas se volvieron inasumibles y las quejas a los bancos fueron interminables. En realidad la deuda en yenes era la misma, pero nosotros teníamos euros, y para pagar esos yenes debíamos acudir al mercado a comprarlos… para lo que nos aplicaban un tipo de cambio que podía doblar el inicial.
  2. Por otro lado, también fueron habituales las hipotecas con cuotas progresivas, es decir, unas cuotas bajas inicialmente, y que posteriormente iban subiendo. Si a eso le sumamos la gran subida que sufrió el euribor, muchas familias se encontraron en poco tiempo con cuotas muy elevadas, que llevaron a mucha gente a dejar de atender el pago de sus hipotecas.

Estos dos ejemplos ilustran bien la incertidumbre de los mercados. Cuando somos dependientes de un sueldo, quizá lo mejor es saber qué voy a pagar en todo momento. Sin embargo, en momentos de tipos de interés elevados cuesta escoger un tipo fijo, mientras que en momentos de tipos de interés bajos, la opción más recomendada y conveniente podría ser acogerse a un tipo fijo.

Como muchos aspectos, esto es opinable y flexible, con muchos otros factores a tener en cuenta, pero lo que sí es seguro es que siempre hay que ser previsor y tener algún ahorrillo para atender imprevistos.

También te puede interesar